Días de locuras. Noches de descontrol.
Semanas viendo la cara divertida de la vida, tapando los dolores mezclando Amor con locura, fusionando días de ternura con noches de fiesta. Esa era mi combinación favorita, y lo sigue siendo. Nos emborrachábamos y nos comíamos a besos. Eramos la dupla perfecta, podíamos ser cualquier papel que nos propongamos... amigas, novias, amantes, enemigas, todo. Era perfectamente imperfecto, como nosotras, y todavía lo es. Amo correr riesgos, amo ser extrovertida, y si es con vos me gusta más. En este último tiempo, sólo supe escoger solo una parte del todo... la locura, la fiesta. Sólo porque tenía miedo del AMOR. Por primera vez en tanto tiempo me acobardé y lo arruiné, una vez más. Dejé ese combo mágico para quedarme con uno, conmigo, absolutamente sola. Pero cuando vi la puerta entre abierta, no dude, y me mandé. Te besé como nunca, hasta ahogarnos. Pensábamos que podía ser por el alcohol o alguna otra sustancia venenosa que solemos consumir, pero no, la realidad era otra. Era esa desesperación por juntar nuestras bocas, mordernos los labios. Era sacar toda esa tristeza, toda esa alegría, todo ese éxtasis de emociones y contradicciones que te da el AMOR. Volvimos a romper la promesa, volvimos a romper las reglas. Y ME ENCANTA. Me encanta que nos propongamos cosas, sabiendo que vamos a infringir eso de manera divertida y atrevida. Me encanta nosotras. Me encanta todo cuando es con vos, le devolvés el color a mis días. PORQUE SOLO CON VOS TENGO MI COMBO PERFECTO, Y FUNCIONO MUCHO MEJOR.
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