Ella es una especie extraña, de hecho, una especie en peligro de extinción. Su corazón ha sido roto y al igual que el mío permanece en pedazos. Pero cada vez que estamos cerca una de la otra sonreír es todo lo que podemos hacer. Nuestras destrozadas almas se entrelazan. Sé que he sentido el mismo tipo de dolor agonizante que ella ha sufrido y encuentro confort en su abrazo, así que me acerco con ambos brazos...
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